domingo, 1 de noviembre de 2026

Deuteronomio 32. Crecimiento Espiritual

 

El crecimiento espiritual en el cristianismo implica un proceso continuo de maduración en la fe y en la relación personal con Dios. Este crecimiento se manifiesta a través de la transformación del carácter, la adquisición de virtudes y la superación de tentaciones. Es un proceso que requiere un esfuerzo constante y una conexión profunda con Jesucristo, y que se nutre de la participación activa en la vida cristiana y de la búsqueda de una mayor comprensión de la fe.

Como tener un crecimiento Espiritual.

1. Conociendo a Dios. V 4 “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto.” Nadie puede llegar a tener una perfecta relación con alguien si no lo conoce. Entre más conocemos a alguien más nos unimos a esa persona.

2. Acordándonos de las cosas maravillosas que él ha hecho antes. V 7 “Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán.” El conocer la forma como Jesucristo ha actuado en el pasado nos da confianza y aumenta nuestra esperanza en los momentos de crisis.

3. Entendiendo que los problemas son entrenamiento para nuestra vida. V 11 “Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas” cuando los aguiluchos son pequeños el águila le lleva su alimento, pero cuando crecen y no quieren volar el águila sacude el nido para incomodarlos y obligarlos a volar.

El águila vuela por debajo de los aguiluchos casi llevándolos entre sus alas para protegerlos y ayudarlos en caso de que al primer intento no puedan volar.

4. Permitir que él nos Guíe. La decisión de seguirle o no es nuestra. V 12 “Jehová solo le guio, Y con él no hubo dios extraño” permitir que Jesucristo nos guie es no seguir a ningún otro dios

4.1. las personas que no permiten que Jesucristo los guie, cuando obtienen lo que esperaban de Dios se alejan y se vuelven al mundo. V 15 “Pero engordó Jesurún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa); Entonces abandonó al Dios que lo hizo, Y menospreció la Roca de su salvación”

5. Reconociendo que Jehová es quien hace que lo que hacemos se multiplique. V 30 “¿Cómo podría perseguir uno a mil, Y dos hacer huir a diez mil, Si su Roca no los hubiese vendido, ¿Y Jehová no los hubiera entregado?” nuestros esfuerzos no bastarían para lograr todo lo que tenemos.

6. Reconociendo que por su amor no nos Destruye. V 36 “Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y por amor de sus siervos se arrepentirá, Cuando viere que la fuerza pereció, Y que no queda ni siervo ni libre” ninguno somos lo suficientemente buenos como para ganarnos los favores de Jehová, él nos ayuda por misericordia.

7. Entendiendo que es Dios pelea por nosotros, es el quien se venga. V 43 “Alabad, naciones, a su pueblo, Porque él vengará la sangre de sus siervos, Y tomará venganza de sus enemigos, Y hará expiación por la tierra de su pueblo” saber que Jesucristo siempre está con nosotros para protegernos nos une más a él y lo amamos más con nuestro corazón.

No se trata tan solo de acostumbrarnos a congregarnos en algún lugar, la vida espiritual tiene que ir en crecimiento, a medida que conocemos de Cristo debemos ser más maduros y capaces de dar a conocer a otros de nuestro Dios maravilloso.

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